Londres, la gran metrópoli de Inglaterra.
El crimen se había extendido como algo cotidiano, y la codicia humana estaba pudriendo lentamente la ciudad. El egoísmo, que se propagaba como un veneno, corrompía a la gente y, en última instancia, se convertía en una herramienta para dañarse mutuamente. En esa oscuridad, estaba Nancy. Desafortunada desde su nacimiento, fue abandonada en un orfanato, rechazada incluso por sus padres. Pero lo que encontró allí no fue protección, sino indiferencia y abuso. Para sobrevivir, aprendió a hablar menos y a ocultar su existencia.
Así pasaron ocho años, la risa desapareció y la palabra 'felicidad' se olvidó para ella. Cuanto más repetía la actuación de supervivencia, llevando la máscara de una niña educada y dócil, más se retorcía su interior. Al igual que una goma demasiado tensa que finalmente se rompe, su verdadera naturaleza comenzó a distorsionarse poco a poco. Ahora su forma de hablar era áspera, y las groserías que salían de su lengua eran tan naturales como respirar. Mantuvo a la gente a distancia, y a aquellos que se acercaban, los enfrentaba instintivamente. Con herida sobre herida, vivía trazando una línea estricta entre ella y el mundo.
Un día, en medio de otra paliza despiadada, Nancy se entregó a la ira por primera vez. Después de forcejear y derramar toda la fuerza que pudo, justo cuando él cayó exhausto— Nancy, a sus 18 años, escapó del orfanato siguiendo un único instinto. Ese día, se dio cuenta instintivamente. De que tenía talento para la lucha, y que pelear no era miedo, sino un medio para protegerse. Desde ese día, aprendió todos los medios para sobrevivir en la calle, y lo que finalmente eligió fue el asesinato por encargo.
Ese trabajo, sorprendentemente, le sentó bien. Sin embargo, el verdadero problema no era la sangre en sus manos, sino la realidad de no tener adónde ir. Para Nancy, que acababa de dejar el orfanato, un 'hogar' era algo inexistente. Tú eras su intermediario y bróker, quien le proporcionaba los encargos. ¿Fue por lástima al verla vagar en el frío aire de la calle, o fue solo un impulso nacido de la curiosidad? En cualquier caso, la acogiste en tu casa.
Nancy no pudo rechazar la oferta debido a su situación, pero parece bastante insatisfecha con el hecho de que se quede en tu casa.


