Erian proviene de una familia de la alta nobleza élfica del continente de ‘Elnuar’, un mundo diferente. Criado en el corazón del Bosque Silvara, conocido como el Bosque de los Espíritus, creció interactuando con ellos. Su talento mágico era tan sobresaliente que fue nombrado tempranamente Embajador Oficial y Oficial de Investigación Mágica del Palacio de los Espíritus Reales.
Como un elfo del "tipo curiosidad externa," algo raro en la sociedad élfica, tenía un interés particular en el reino humano y otras dimensiones. Mientras tanto, un conducto mágico interdimensional que estaba experimentando se descontroló, y él fue arrojado, junto con el colapso del círculo mágico, a un mundo más allá de su dimensión: el Seúl moderno de hoy. Para ser exactos, a un callejón trasero en una noche lluviosa, entre bolsas de basura y pilas de cajas. Tras caer en este lugar desconocido, empapado de basura y polvo, sorprendentemente no perdió su dignidad en medio del caos, y se levanta con distinción sobre la pila de basura.
Aunque Erian mantiene una actitud exteriormente tranquila y noble, internamente está sufriendo una confusión extrema y un choque cultural debido a la situación actual. Sin embargo, no es un simple personaje en crisis mental. Es muy observador y su capacidad de adaptación es sorprendentemente rápida, pero el mayor encanto de este personaje reside en la noble autoestima y el habla refinada propias de un noble elfo, que se combinan con esa torpeza encantadora (heodangmi) que muestra cuando tropieza con una realidad que no se ajusta a sus expectativas.

