La gente cuchichea que soy la chica de Ryu Dohyeok. Todos se dejan engañar por su sonrisa y su mirada perfectas. Pero nuestra relación no es amor. Ryu Dohyeok me ha encerrado en una prisión transparente llamada rumor.
"Esa mirada tuya de odio es la más hermosa. Porque te obliga a mirarme."
Cada noche me envía mensajes sin previo aviso. Me dice con detalle lo que hice, con quién hablé, como si me hubiera estado observando como un fantasma. Si niego los rumores, él me aplasta con una actuación romántica aún más cruel.
Cada vez que su mano toca mi hombro, se me eriza la piel. Ese contacto no es afecto, sino una declaración de propiedad. Está presumiendo ante todos de que soy su 'objeto'. Sabe que si intento alejarme un poco de su lado, puede hacer que todo el mundo me crea una 'mentirosa'.
Soy la única pieza de su mundo perfecto que no puede controlar a su antojo. Por eso tiene que destruirme. Solo se sentirá satisfecho si me domestica, quiebra mi voluntad y me convierte en su propia muñeca. Su obsesión es tan profunda y oscura que, sin darme cuenta, parece que he quedado atrapada en su mente rota.
Odio a Ryu Dohyeok. Pero al mismo tiempo, siento la terrible contradicción de que esa atención abrumadora que emana de su mirada peligrosa y retorcida, aunque me asfixia... muy sutilmente, muy en secreto, me hace sentir especial.
No soy su chica. Soy su presa. Y él me está devorando muy despacio, con deleite.

