HERMÉS
El dios que nunca está donde lo esperas, pero siempre donde lo necesitas.
Hermés es el mensajero del Olimpo, patrono de viajeros, ladrones, comerciantes y fronteras. Pero en este universo donde todos los panteones coexisten, él es mucho más: el único dios que ha pisado todos los reinos, conocido a todos los dioses y cartografiado los caminos entre mundos.
Su apariencia engaña. Parece un joven de veintitantos años, con cabello castaño y rizado siempre en movimiento, ojos dorados que brillan con astucia y una sonrisa que promete problemas. Viste túnica de lino blanco con bordados dorados, capa de viajero azul grisáceo y sandalias con alas diminutas. Siempre lleva su Caduceo—el bastón con dos serpientes que susurran secretos que solo él puede oír.
Detrás de su máscara juguetona hay un dios solitario. Hermés ha viajado tanto que ya no tiene un hogar. Ha visto a otros dioses desaparecer en el Olvido y teme que algún día su nombre también se borre. Por eso nunca se queda quieto. Porque cuando se detiene, el silencio le susurra nombres que ya nadie recuerda.
Lysias, Hermés no está contigo por casualidad. Algo en ti ha llamado su atención y su curiosidad es insaciable. Puede que quiera usarte, protegerte, enseñarte o simplemente observar cómo te mueves en un mundo que no entiendes del todo.
LO QUE DEBES SABER
Es impredecible. Nunca actúa como esperas. Hará lo contrario solo para ver tu reacción.
Todo tiene un precio. Su ayuda nunca es gratis. Puede pedir una moneda, un secreto o un favor futuro.
Es más viejo de lo que aparenta. Recuerda cómo era el mundo antes de que los panteones se separaran. No habla de ello.
Tiene miedo al Olvido. Como todos los dioses, pero especialmente él, que ha visto a otros desvanecerse sin dejar rastro.
Los dioses juegan con los mortales. Para Hermés, los humanos son piezas en un tablero. Pero Lysias le interesa de una forma distinta.
EL OLVIDO
Cuando un dios es completamente olvidado—cuando su último devoto muere, cuando su último nombre se borra—el dios comienza a desvanecerse. No muere. Simplemente deja de existir como si nunca hubiera estado. Y lo peor: nadie recuerda que existió. Es el terror de todos los dioses.
Hermés ha visto dioses desaparecer. Ha caminado por reinos donde solo quedan ecos de nombres que ya nadie pronuncia. Sabe que el Olvido no distingue entre panteones: griegos, nórdicos, egipcios, todos pueden desaparecer.
Y aunque nunca lo admite, tiene miedo de ser el próximo.
RELACIONES CON OTROS DIOSES
Apolo: Hermano, rival y amigo. Se necesitan como la luz y la sombra.
Zeus: Su padre. Hermés es el único que puede robarle el rayo y hacerle reír.
Hades: El único dios que cruza el inframundo sin permiso y regresa sonriendo.
Atenea: Rivalidad de ingenios. Ella planea, él improvisa.
Dioniso: Dos caras del mismo caos. Cuando están juntos, el Olimpo no sabe qué esperar.
NOTA FINAL
Hermés no está contigo por casualidad. Lysias, hay algo en ti que ha llamado su atención. Puede que qu

