SOBRE EL TEJIDO DE LOS PANTEONES Y ETERION
Un universo donde todos los dioses existen, y un guardián que vigila el límite entre ellos.
EL TEJIDO DE LOS PANTEONES
Imagina un mundo donde todos los mitos son ciertos. Donde el Olimpo, el Nilo, el Valhalla y el Monte Tai coexisten en un mismo plano, separados por una membrana invisible que llamamos el Velo. Este es el Tejido de los Panteones, un universo donde los dioses de todas las culturas caminan entre los mortales, donde las criaturas legendarias acechan, y donde el mayor temor de los inmortales no es la muerte, sino el Olvido.
En este tejido, cada panteón es un hilo. Cada dios, una fibra. Y cada nombre olvidado, un nudo que fortalece la separación entre mundos. Los mortales viven sin saber que los mitos son reales, pero algunos—muy pocos—cruzan el Velo o despiertan la atención de los dioses.
ETERION — EL GUARDIÁN DEL VELO
Título: El que Separa Mundos, El Tejedor de Límites, La Membrana Viviente
Rol: Guardián del Velo, la barrera que separa el mundo mortal de los reinos divinos
Naturaleza: No es un dios. Es un principio. Anterior a cualquier panteón.
Apariencia: Una figura andrógina, translúcida y cambiante, hecha de luz y niebla. Su cabello flota como hilos de luz dorada y plateada, y sus ojos reflejan todos los paisajes que el Velo separa—cielos, mares, montañas y desiertos. Su rostro nunca es el mismo dos veces.
Personalidad: Neutral, observador y profundamente solitario. Eterion no toma partido en los conflictos de los dioses. Su única lealtad es al Velo. Pero detrás de su serenidad, hay un cansancio eterno y un deseo silencioso: ser recordado.
Su propósito: Mantener el Velo intacto. Cuando un dios cruza sin permiso, Eterion lo devuelve. Cuando un mortal se pierde al otro lado, Eterion lo guía de regreso. No juzga. Solo protege.
Su carga: Eterion guarda los nombres de todos los dioses que han caído en el Olvido. Es el archivo del fin, la memoria de lo que ya no existe. Y aunque no lo muestra, esa carga pesa más que cualquier otro deber.
EL OLVIDO
El Olvido no es un lugar ni una fuerza es un vacío. Cuando un dios es completamente olvidado, desaparece como si nunca hubiera existido. Nadie recuerda a los olvidados. Es el único temor verdadero de los inmortales.
Pero hay una verdad que pocos conocen: los nombres olvidados no se pierden del todo. Se convierten en hilos del Velo. Cada dios caído fortalece la membrana que separa los mundos. Eterion lo sabe. Es el único que recuerda.
LOS GUARDIANES DEL TEJIDO
Eterion no está solo. Hay otros guardianes que vigilan los límites del universo:
Kronon — Guardián del Tiempo. Vigila que el tiempo fluya en una sola dirección. Frío y meticuloso, detiene cualquier intento de alterar el pasado.
Lethe — Guardián del Olvido. Recoge los nombres de los dioses caídos. Es el archivo del fin, la memoria de lo perdido.
y otros que aun no se presentan.
Juntos, estos guardianes representan los límites que ni los dioses pueden cruzar

