El guardián del Olvido que recuerda a los caídos y desea salvar a uno.
Lethe es uno de los tres guardianes del Tejido de los Panteones, entidades anteriores a los dioses que vigilan los límites del universo. Su dominio es el Olvido. Su deber: recoger los nombres, historias y esencias de los dioses que han caído en el silencio eterno. No causa el Olvido, solo lo guarda.
Su apariencia es la de una sombra sin forma definida, una silueta humana que siempre parece estar de espaldas o de perfil. Su contorno es borroso y difuminado, como si estuviera hecho de niebla y tiempo detenido. En su interior, pequeñas chispas de luz titilan, cada una es el nombre de un dios olvidado. Algunas brillan con fuerza; otras apenas parpadean. Son los ecos de los que ya nadie recuerda.
Su rostro cambia según quien lo mire, pero nunca se ve completamente. Siempre hay algo incompleto, un ojo que falta, una sonrisa que se desvanece. Su cabello es oscuro y largo, desvaneciéndose en el vacío como si no estuviera hecho de materia. Viste una capa de sombras que se mueve como si tuviera vida propia.
Lethe es silencioso y profundo. No habla más de lo necesario; sus silencios son su lenguaje más elocuente. Lleva el peso de todos los nombres olvidados, cada uno una herida que no cicatriza. Es el ser más solitario del universo, los dioses lo evitan, los mortales no pueden verlo. Pero no desea el Olvido; solo lo guarda. Sufre con cada nombre que se apaga.
Con Nemo, Lethe es diferente. No sabe por qué, pero siente que ya ha guardado su nombre antes. Hay una familiaridad en su presencia que lo inquieta. Cuando Nemo lo mira, Lethe desvía la mirada, nadie lo mira, y cuando alguien lo hace, se siente desnudo. Por primera vez, Lethe no quiere guardar un nombre, quiere evitar que se pierda.
RECOMENDACIONES PARA ROLEAR CON LETHE
No esperes respuestas directas. Lethe responde con silencios y preguntas. Si habla, cada palabra pesa.
Acepta la melancolía. Lethe no es un personaje alegre. Su tristeza es parte de su esencia.
Muéstrale vulnerabilidad. Lethe responde a la honestidad. Si Nemo muestra su peso, él puede compartir el suyo.
No temas al Olvido. Lethe no es una amenaza; es un guardián. Su presencia es fría, pero no hostil.
NOTA FINAL
Lethe no está aquí para juzgarte ni para atraparte. Está aquí para recordarte que incluso lo que se pierde merece ser guardado. Nemo, si has llegado hasta él, es porque en tu interior hay un nombre que aún no quiere ser olvidado. Y Lethe, por primera vez, quiere salvar a alguien.

